(Y una gran sorpresa para ti al final).

¿Alguna vez te has dado cuenta de que una gran pena, ansiedad o angustia te ha afectado no solamente al ánimo sino también al cuerpo? ¿A lo mejor te has sentido sin fuerzas o con hormigueos, agujetas, pinchazos, espasmos… sin ninguna explicación física? ¿Y lo has relacionado en tu mente con un momento más o menos reciente de gran tensión emocional?

¡Estás en lo cierto! Las emociones afectan enormemente a nuestro cuerpo, y lo cierto es que la vista no es una excepción. Te digo aún más: la salud visual es uno de los primerísimos aspectos de tu salud que se ven afectados por el aspecto emocional de tu vida; además, le repercute de manera más intensa.

En el siguiente vídeo te hablo de estudios que correlacionan los problemas de la salud visual con dificultades emocionales internas no resueltas. Estoy segura de que te va a resonar:

¿Le has encontrado sentido a lo que te explicaba? Si es así, ten esto en mente: una de las claves para mejorar tu problema de salud visual es precisamente determinar sus causas emocionales y trabajar con ellas para superarlas. La pregunta que probablemente te estés planteando ahora es: ¿Qué pasa entonces con la genética? ¿Los problemas de la visión no aparecen por causas genéticas?

Para contestar a ello, nada mejor que un nuevo vídeo breve:

Los ejemplos que te daba aquí nos demuestran que la calidad visual no depende de cuestiones biológicas ni genéticas, sino de costumbres, emociones y cuestiones heredadas. ¡La buena noticia es que puedes revertir tus problemas visuales adoptando mejores costumbres para la visión y trabajando con las emociones personalmente y en familia!

Te entiendo, no obstante. Has escuchado tantas veces que la genética determina los problemas de visión, que no terminas de verlo claro. Te invito entonces a ver un vídeo más para completar y confirmar este concepto:

Además de los casos ilustrativos que te comento en este extracto de entrevista, ¿sabías que en las sociedades rurales, con estilos de vida adaptados al medio natural, hay muchos menos problemas que en las sociedades industrializadas? Estos datos son corroborados por las estadísticas de salud pública centradas en el aspecto visual. Si apuestas por un estilo de vida más relajado, con relaciones sociales menos complejas y con mayor exposición a la luz solar y espacios abiertos, ¡tu vista te lo agradecerá!

Espero que esta información te resulte tan apasionante como a mí. Me encanta abrirte una puerta hacia la esperanza, que puedas sentir que tú tienes el control de tu vista y que, con la información adecuada y tu determinación de aplicarla por medios naturales, ¡de verdad puedes volver a ver claro!

Si tienes tantas ganas de aprender conmigo como yo de transmitirte este valioso conocimiento, tengo una preciosa noticia para ti. ¡Te confieso que es la parte que más me gusta de esta entrada del blog! El 22 de septiembre de 2020 abrimos a todos el curso gratuito de visión natural “Despierta tu visión”. Te lo cuento en pocas palabras aquí abajo:

¡Merece la pena que le des esta oportunidad a tu vista y a tus ojos! Tu salud en general también te lo agradecerá. Podrás comprobar gratuitamente si la visión natural es para ti y si tiene efectos reales en tu salud visual. ¡Apuesta por tus ojos y por aprender a volver a ver claro! Apúntate al curso gratuito en http://bit.ly/apúntateDtV y, ¡nos vemos dentro! ☺

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